Manifiesto final del encuentro mediterráneo de partidos en Túnez "No es nuestra deuda"

Escrito por Izquierda Anticapitalista Visto: 1481

Reunidos/as en Túnez el 23 y 24 de marzo de 2013, ante la llamada del Frente Popular, nosotros y nosotras, representantes de partidos políticos de izquierdas de la región mediterránea hemos adoptado la resolución siguiente.

1.- Durante más de un cuarto de siglo, la globalización capitalista neoliberal ha ido extendiendo su dominio sobre el planeta entero.

Los procesos que ha puesto en marcha aceleran la mercantilización del mundo al servicio de una minoría, que confiscan la ciudadanía y la soberanía de los pueblos y los Estados; agravan la inseguridad económica y las desigualdades sociales en el Norte y el Sur, y ahondan todavía más la brecha entre los países ricos y los países llamados pobres.

Los pueblos del Sur están sometidos en particular a un régimen devastador de políticas de ajuste estructural y de políticas de libre comercio que impiden su desarrollo solidario, destruyen su medio ambiente y los privan de su soberanía, debilitándolos así más y exacerbando su dependencia de los polos económicos dominantes del Norte.

El destino de la humanidad se decide ahora por un puñado de corporaciones transnacionales y por las instituciones financieras internacionales sobre las cuales los pueblos no tienen ningún control.

Desde el año 2008, en medio de una crisis del sistema capitalista mundial, las políticas de ajuste estructural se han extendido a los países de la ribera norte del Mediterráneo, llamados despectivamente como PIGS (cerdos en inglés).

En Túnez, esta política se ha impuesto desde 1986 por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, antes de ser reforzada en 1995 por el Acuerdo de Asociación impuesto también por la Unión Europea y sus Estados miembros. La aplicación de tanto lo uno como lo otro era asegurado por la dictadura política.

En la actualidad, los diversos actores de la globalización capitalista neoliberal pretenden dar continuidad a estas políticas, tratando de sacar provecho de la crisis revolucionaria, profundizando en estas políticas y ampliando su alcance. Buscan con ello bloquear el camino para el desarrollo de las aspiraciones y del deseo de un cambio radical expresado de forma masiva por las clases populares, en particular la juventud, durante el levantamiento revolucionario de diciembre-enero de 2011.

2.- La expulsión del dictador ha desarmado el orden capitalista neoliberal local pero sin derribarlo, que han permitido lograr algunos avances. El régimen social que es el producto histórico de la dominación imperialista y, más recientemente, de la reestructuración capitalista neoliberal a nivel mundial, sigue todavía en pie. Pero la crisis revolucionaria que abrió la insurgencia sigue activa. La victoria de la revolución democrática, social y nacional en Túnez, como en otros países de la región, sigue siendo posible.

3.- La revolución tunecina marcó el comienzo de la revolución árabe. Hasta la fecha, cuatro dictadores, cuya media en el poder superaba los 30 años, han sido eliminados. Estos cambios políticos son, sin lugar a dudas, los más importantes que conoce la región árabe desde hace décadas. Túnez y toda la región árabe y magrebí viven un momento de punto de inflexión en su historia.

Es, en el sentido propio del término, un momento "histórico". De hecho, por primera vez en su historia, los pueblos de la región árabe que no han dejado de luchar se alzan hoy contra sus opresores directos e irrumpen en la escena política para tomar su destino en sus manos.

4.- La deuda -odiosa, ilegitima- que ha servido bajo la dictadura como una herramienta de sumisión política y como mecanismo para la transferencia de ingresos del trabajo al capital local y, sobretodo, al mundial, sirve actualmente a la contra-revolución para mantener la economía neocolonial y la dominación imperialista en Túnez. Además, en Egipto, en Marruecos, en Grecia, en Chipre en el Estado español y en muchos otros países de la cuenca Mediterránea, la deuda continúa sirviendo a los intereses de una minoría en contra de los intereses de la inmensa mayoría. Está en todas partes, el pretexto para la aplicación de las políticas de austeridad impuestas por las instituciones financieras internacionales y los estados capitalistas que violan los derechos humanos.

5.- En todas partes, tanto en el Norte como en el Sur, son las mismas lógicas las que operan, las de la ganancia, de la dominación y de la destrucción del planeta, que siguen imponiéndose al conjunto de los pueblos y de la naturaleza. La revolución tunecina, la revolución árabe, las luchas heroicas de todos los pueblos del mundo contra el orden capitalista neoliberal, como la de los pueblos griegos, portugués, vasco, catalán, del estado español son actos políticos fundacionales de este nuevo orden mundial social, democrático, feminista solidario, pacífico, que garantice la soberanía popular y la auto-determinación de los pueblos y respetuoso con el medio ambiente por el que luchan nuestros partidos políticos respectivos.

6.- Pero frente a esta voluntad popular de cambio radical, las clases dominantes, las transnacionales y las finanzas mundiales hacen frente común, contra-atacando e intentando implementar políticas todavía más antisociales y antidemocráticas para romper este impulso popular liberador y para seguir haciendo que los costes de la crisis del sistema capitalista mundial recaigan sobre las y los de siempre; el conjunto de las personas y el planeta.

7.- Nosotras y nosotros, representantes de partidos políticos de izquierdas de la región del Mediterráneo estamos convencidos y convencidas que debemos también unir nuestros esfuerzos y nuestras acciones, tanto a nivel regional como internacional, para respaldar y apoyar las luchas de los pueblos y de las clases explotadas y oprimidas, de la región y del mundo entero, que anhelan la libertad, la dignidad y la justicia social. Apoyamos la lucha revolucionaria del pueblo sirio para conseguir la libertad, la democracia, la justicia social, la igualdad y la dignidad nacional. Condenamos toda intervención extranjera que vaya en contra de la consecución de estos objetivos.

Con el fin de actuar conjuntamente en esta dirección, los partidos políticos de izquierdas de la región mediterránea que participamos en el encuentro Mediterráneo de Túnez contra la deuda, las políticas de austeridad y la dominación imperialista, y que abogamos por un mediterráneo libre, democrático, social, solidario y respetuoso con el medio ambiente, nos comprometemos a:

Los partidos políticos de izquierdas de la región mediterránea y otras partes del mundo saludamos al Foro Social Mundial que se celebrará en Túnez del 26 al 30 marzo, y deseamos que sea un éxito y pueda alcanzar los objetivos consagrados en la Carta de Porto Alegre.

Condenamos enérgicamente el asesinato de Chokri Belaid, Secretario General del Partido Patriota Democrático Unificado y líder del Frente Popular, que calificamos de crimen político. Exigimos que la verdad sea dicha sobre todas las personas implicadas en este crimen atroz.

Para concluir, los partidos políticos de izquierdas acuerdan organizar la próxima reunión en el Estado español.

Primeras organizaciones firmantes (por orden alfabético)

Argelia

Egipto

Estado español

Francia

Grecia

Italia

Libano

Marruecos

Portugal

Siria

Túnez